INTRODUCCIÓN
La
vejez representa para el ser humano una aproximación
inminente a la muerte, la que se considera, en el ámbito de la cultura occidental, como un hecho fatídico, para el cual no existe
preparación ni aceptación. La muerte, antecedida en la mayoría de los casos
por procesos patológicos dolorosos, se
constituye en una de las realidades;
pero también, en uno de los más grandes temores para el adulto mayor.
Es así como una de las principales expresiones del ser humano ante la
muerte es no estar solo en el
momento en que sus órganos dejen de funcionar.
I. GERIATRIA
Se cree que
el fenómeno del envejecimiento biológico
tiene una incidencia universal en todos los seres vivientes.
Es la manifestación de multitud de decrementos biológicos que ocurren después
de la maduración sexual. Se podría afirmar
que el envejecimiento se circunscribe a los humanos y a algunos mamíferos.
Se plantea
la teoría del envejecimiento programado como el establecimiento de los cambios de la senectud, los cuales son el
resultado de programas genéticos que contienen genes del envejecimiento responsables de los cambios
seniles que preceden al fallecimiento y la muerte del organismo. Por
lo tanto, contenida dentro del código genético
celular, está la información que al
parecer programa el envejecimiento celular normal. Células similares
de especies y organismos específicos pueden envejecer a diferente
velocidad, al igual que células diferentes dentro del mismo organismo pueden envejecer a un ritmo distinto.
El adulto mayor, por sus características
físicas, psicológicas y sociales, requiere
una atención especial y diferente que
permita suplir sus necesidades a diferentes niveles. La geriatría es el
área que estudia la fisiología, la patología,
el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades propias del adulto
mayor.
1.1.
Adulto mayor sano: persona mayor de 65 años, que a pesar de
experimentar cambios anatomofisiológicos y psicológicos propios del proceso de envejecimiento,
no presenta patologías asociadas.
1.2.
Adulto mayor enfermo: persona mayor de 65 años que,
además de presentar los cambios propios de la edad, presenta patologías
asociadas tales como hipertensión arterial, diabetes mellitus, cáncer o
artritis.
1.3.
Adulto mayor frágil o en alto riesgo: persona mayor de 65 años que, a
pesar de mantenerse sano, presenta factores externos ambientales que potencializan en éste el riesgo de enfermar.
II.
GERONTOLOGIA
Es un
campo más amplio, que abarca el estudio del proceso
de envejecimiento, los problemas de adaptación y las enfermedades de la población anciana y de la vejez; con la
participación de ciencias biológicas, psicológicas y sociales.
III.
TEORÍAS
PSICOLÓGICAS Y SOCIALES DEL ENVEJECIMIENTO
3.1. TEORÍA
INTERACCIONISTA
Esta teoría propone que
los cambios relacionados con la edad, son secundarios a una interacción entre las características personales, biológicas
y psicológicas, características de la
persona, las circunstancias sociales
y la historia de los patrones de interacción
social del anciano. La teoría interaccionista denomina «carrera profesional» a los roles que la persona desempeña durante su vida. El desarrollo
y la progresión de la carrera
profesional pueden verse interrumpidos
por un accidente o una enfermedad
inesperada; pero, por lo general, la persona tiende a mantener el
equilibrio de sus carreras profesionales.
Los autores de esta teoría creen que aunque el individuo modifique el cumplimiento de sus roles en los últimos años de la vida,
permanece el significado de la
carrera profesional de la edad media de su vida.
3.2. TEORÍA
DEL GRUPO MINORITARIO
Esta
teoría sugiere que los ancianos son un grupo minoritario;
basándose en la premisa de que al ponerse de manifiesto las
características visibles del envejecimiento
biológico, el adulto mayor se convierte en un individuo más susceptible
a una discriminación similar a la que
afecta a otros grupos sociales minoritarios.
3.3. TEORÍA
DE LAS NECESIDADES HUMANAS
Este planteamiento se
centra en el concepto de motivación y necesidades humanas. La más conocida de estas teorías es la planteada por Maslow,
quien organiza jerárquicamente las
necesidades fisiológicas, de seguridad, de protección, de amor y de pertenencia,
de autoestima y actualización del Yo. Las personas se mueven entre los niveles,
pero siempre abocadas a una necesidad mayor.
Por lo tanto, el adulto mayor debe ser
una persona totalmente madura que
tiene autonomía, creatividad, independencia
y una relación positiva con la familia y la sociedad.
IV.
DEMOGRAFÍA
DEL ENVEJECIMIENTO
La demografía, como el estudio del comportamiento y distribución de la población, plantea el envejecimiento de ésta como el proceso global de cambios demográficos, por el que se produce un aumento
en la proporción de personas mayores de 60 - 65 años con respecto al número total de habitantes. Así pues, se considera población de jóvenes a aquellos países de predominio de población joven, como
el caso de África, donde el índice de envejecimiento es inferior al 7%. Existen otros países en transición, donde el índice de envejecimiento oscila
entre el 7% y el 10 - 11%, como es el caso de Argentina, Chile, y América Latina en general. Por último, existen
países envejecidos, donde el índice de envejecimiento es superior al 12%.
Algunos factores
determinantes en el envejecimiento
de una población son:
Ø Disminución de la tasa de natalidad.
Ø
Disminución de la tasa
de mortalidad.
Ø
Avances tecnológicos o
científicos que ayudan a mantener o recuperar la salud.
Ø
Factores
ambientales como la nutrición, la higiene; los cuales mantienen y aumentan la calidad de vida.
Ø
Influencia
de movimientos migratorios
con migración de personas jóvenes.
De igual manera existen algunos problemas que plantea el envejecimiento de la población como los relacionados a
continuación:
Ø Déficit de las estructuras socioeconómicas.
Ø Aumento de la demanda de servicios sanitarios.
Ø Transformación del rol social de servicios y sistema.
Ø Aumento de la demanda de forma de vida dependiente
V.
PSICOLOGÍA Y SOCIOLOGÍA DEL
ENVEJECIMIENTO
En las diversas
etapas del desarrollo humano, se concibe,
percibe y siente de manera diferente, ante diversas
circunstancias, positivas y negativas que le presentan. Asimismo, la
adaptación a espacio, situaciones
determinadas, es un proceso que implicará un traumatismo mayor en las edades
extremas de la vida, mientras que para la edad intermedia es mucho más fácilmente asimilable.
5.1. LA NEGACIÓN
Siendo
esta una de las primeras y más comunes acciones del adulto mayor ante la
inminencia de la enfermedad, en especial
si ésta es de tipo terminal o incurable.
5.2.
LA COLABORACIÓN
En la cual el adulto mayor asume el auto cuidado como su responsabilidad, siendo partícipe de
éste
5.3. LA IRA Y LA HOSTILIDAD
Son
otros de los mecanismos de compensación del adulto
mayor ante la enfermedad, en el cual se da un comportamiento agresivo y de rechazo de los adultos
mayores hacia sus cuidadores, el tratamiento y todo aquello relacionado con la enfermedad. Dichos sentimientos se presentan como ante una posible pérdida de independencia capacidad.
5.4.
LA REBELDÍA
Manifestada con actitudes infantiles mediante las
cuales el adulto mayor busca centrar la atención de familiares y cuidadores en él y su enfermedad.
5.5. EL AISLAMIENTO Y LA INTROVERSIÓN
Es
de las actitudes adoptadas por el adulto mayor, la más negativa ya que se
asocia generalmente con depresión, retardando el proceso de recuperación y
empeorando el cuadro patológico
5.6. LA DEPENDENCIA Y LA REGRESIÓN
Esta
presente en patologías de tipo sensorial y neurológico, se manifiesta como la
involución de la persona hacia estadios anteriores de desarrollo, en donde se
da una perdida total de la independencia y la autonomía, con mayor demanda de
cuidados de familiares o de personas que se hacen cargo de sus cuidados.
La situación económica determinada por dos circunstancias,
a saber: la jubilación, que permite al adulto mayor tener una garantía para el cubrir sus
necesidades básicas, aunque
ésta implica que el cambio en su modus vivendi, como el cese de actividad laboral, la cual brinda
estatus y posicionamiento social al individuo, y que origina un duelo por pérdida en el adulto mayor.
La otra condición de
componente económico del adulto mayor es la incapacidad del adulto mayor para desempeñar un
trabajo, optando por la mendicidad; o en el peor de los casos, vivir en medio de la pobreza y la
indigencia; situaciones en las cuales se ponen en juego la dignidad y la integridad del
individuo, por la incapacidad
de cubrir necesidades básicas como el alimento,
el vestido, la vivienda y la salud.
Las relaciones sociales, las cuales están definidas como la interacción
del individuo con otros de su misma especie
y en las que juegan un papel primordial aspectos como la conservación de la capacidad mental y sensorial y el
fortalecimiento de los lazos afectivos con diferentes grupos. De esta manera, puede darse una situación en la que las relaciones sociales del individuo sean aptas para la aceptación de los
cambios y situaciones a las cuales
conlleve el proceso de envejecimiento del individuo, el acompañamiento en las circunstancias adversas que deba afrontar el adulto mayor como la muerte misma, y
la capacidad de asumir un rol como cuidadores de un ser que demanda cuidados y
afecto.
VI.
ENVEJECIMIENTO FISIOLÓGICO NORMAL
El envejecimiento se define como la causa de madurez, o el hecho de llegar a
ser maduro por un periodo
de tiempo, bajo unas condiciones prefijadas. El envejecimiento biológico tiene que ver con la causa por la que un organismo determinado tiene un periodo
de vida finito.
Los
factores pre disponentes más potentes para la longevidad
son hereditarios y ambientales. Algunas
definiciones del envejecimiento se centran sobre el deterioro, sugiriendo la existencia de factores endógenos
que conducen al declive inevitable; mientras
que otras plantean la influencia de factores exógenos en el proceso de deterioro de los organismos. Se definen el envejecimiento biológico y la
senescencia como un proceso de cambios del organismo que con el tiempo,
disminuye la probabilidad de supervivencia y
reduce la capacidad fisiológica de
autorregulación, de reparación y adaptación a las demandas ambientales.
El envejecimiento primario
como el resultado
de procesos biológicos hereditarios que dependen
del tiempo; y el envejecimiento secundario están provocado por el
declive de las funciones, a causa de las enfermedades crónicas.
A pesar de la falta de
conocimiento sobre las causas del envejecimiento normal, los resultados son evidentes. Los cambios que
comienzan a escala genética y celular se hacen visibles en el ámbito sistémico. No obstante, no todos los
sistemas envejecen a la misma
velocidad.
6.1. APARIENCIA FISICA
Antes de entrar a definir
los aspectos relacionado con la apariencia física, se describen algunas
premisas:
Ø
Se
es viejo por los cambios biológicos.
Ø
Se
siente viejo por los cambios psicológicos.
Ø
Se
considera viejo por los cambios sociales.
Ø
Vejez,
igual enfermedad.
Los cambios más obvios relacionados con la edad son los de la apariencia física. El cabello,
las uñas, la piel, la composición del organismo, el esqueleto, los dientes sufren cambios con la edad.
El encanecimiento del cabello podría ser el resultado de la carencia de una enzima determinada, o de la disminución
o mal funcionamiento de las que
producen pigmentos. Otro de los cambios
habituales en el adulto mayor es la calvicie, a la cual se le han atribuido causas hereditarias, así como enfermedad
o daño en el folículo piloso.
El envejecimiento normal provoca cambios fibras elásticas y del colágeno, haciendo que la piel sea menos flexible. La piel se vuelve más delgada y seca, la grasa que se deposita directamente la misma disminuye y los músculos se reducen de tamaño. No obstante, las arrugas son principalmente el resultado del envejecimiento secundario.
VII.
ALTERACIONES EN LA COMUNICACIÓN
La comunicación en el ser humano surge de la
necesidad
imperiosa de relacionarse con otros, la cual es una de las características sociales del individuo; en el adulto
mayor este proceso se ve determinado por cambios tanto de tipo perceptivo, como trastornos relacionados
con la capacidad mental y las alteraciones del habla propiamente dicha.
En algunos adultos
mayores, el efecto acumulativo de
cambios relativamente menores es suficiente para precisar una adaptación por
parte de la familia y amigos de sus intercambios de comunicación. Algunos de
los cambios que puede experimentar el anciano
son los siguientes:
7.1. Dificultad para encontrar
las palabras: estos problemas se reflejan en una incapacidad para recordar el nombre de algo que conoce bien.
7.2. Disminución
en la fluidez y flexibilidad: la fluidez es
la capacidad para pensar en un número elevado de elementos diferentes dentro de una clase y para
nombrarlos. La flexibilidad afecta a la variabilidad de los elementos. Estas características son de la
misma naturaleza, aunque no tan graves como las observadas en los pacientes con demencia.
7.3. Lentificación global de la
velocidad: el cambio más común, y quizás el único observado en los ancianos, es una
lentificación generalizada. Se manifiesta por una velocidad de habla más lenta, unos tiempos de respuesta más
tardíos a las palabras de los demás, y un hallazgo más pausado de las palabras y los pensamientos.
7.4. Cambios en la calidad de la
voz: estos cambios reflejan el estado fisiológico y psicológico del paciente anciano. La
frecuencia fundamental o tono de la voz de las mujeres ancianas desciende con la edad; la frecuencia permanece igual o aumenta
ligeramente
en los hombres ancianos. Además, aumenta la perturbación, que provoca
un temblor en la voz de las
personas ancianas.
7.5. Articulación imprecisa: la
articulación imprecisa es
secundaria a una dificultad o a errores en la planificación de la producción de
los sonidos de las palabras, lentitud o mala coordinación del movimiento de los articuladores de las palabras
(labios, lengua, maxilar inferior,
paladar blando y faringe), o
problemas tanto en la planificación como en la
producción.
7.6. Disminución en la eficacia de la comunicación:
una combinación
de los cambios anteriores, da lugar a una disminución en la eficacia de la comunicación entre la persona que habla y la que
escucha. Esto es, la velocidad a la que se envían y reciben con
exactitud los mensajes, está intensamente reducida
y desigual, haciendo que la
comunicación sea laboriosa.
VIII. ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD A LAS
PERSONAS MAYORES
El objetivo fundamental de la atención primaria es la promoción de hábitos saludables que permitan mantener una condición de salud al
individuo, en el caso específico del adulto mayor el cual, por sus condiciones
propias del envejecimiento, presenta mayor fragilidad y predisposición para el padecimiento
de enfermedades a diversos niveles.
Es necesaria la puesta en
marcha en todos los Centros de salud de actividades de promoción, prevención y valoración geriátrica del anciano de
alto riesgo organizadas en forma de programa de atención al anciano.
8.1. ACTIVIDADES
PREVENTIVAS
La
periodicidad de la realización de estas actividades
se realizará según las necesidades del adulto
mayor; las cuales se identificarán
mediante estudios horizontales
y serán reglamentadas por las autoridades
sanitarias locales.
IX.
ATENCIÓN DOMICILIARIA
Los cuidadores, familiares o particulares encargados del cuidado del adulto mayor, son las
personas que cargan la
responsabilidad de garantizar, en especial en el medio domiciliario, el bienestar del adulto mayor; asistiéndolo o realizando en su
totalidad las actividades de auto cuidado y
satisfacción de necesidades.
La labor de cuidador implica,
para quien asume este rol, desvirtuar su propio bienestar y volcar
toda su fuerza, su tiempo y su voluntad al
cuidado de una persona que, por el proceso mismo de envejecimiento o por alteraciones en su estado de salud
situación muy común en el adulto mayor requiere cuidados especiales
El riesgo en el anciano se podría definir como la probabilidad de que
ocurra un problema de salud,
de que se desarrolle incapacidad o de hospitalizarlo. Esta probabilidad no es
homogénea en su distribución, pues existen grupos que acumulan condiciones desfavorables para
el desarrollo
de la salud y condicionamientos favorables
para la aparición de enfermedad.
De la misma forma, busca
hacer el seguimiento de aquellos ancianos que por su situación de salud requieren de vigilancia
constante, sin necesidad de permanecer internados en una institución. Para la realización
de una visita domiciliaria, inicial o de control, se requiere la participación de un equipo
interdisciplinario con los criterios
suficientes para realizar dicha evaluación.
La atención domiciliaria es
un servicio que prestan
los profesionales de atención primaria para proporcionar al individuo y su familia la atención
necesaria en su entorno, cuando no pueden desplazarse al centro. Además, permite conocer
el medio donde viven y se desarrollan las personas, así como la capacidad
y las posibilidades de auto
cuidarse.
9.1. La
atención domiciliaria se dirige a:
Ø
Personas mayores enfermas o frágiles o pacientes geriátricos con
incapacidad para desplazarse al
centro de salud.
Ø
Personas
mayores en situación de enfermedad terminal
que precisan cuidados paliativos.
Ø
Personas
mayores en circunstancias sociales que les
imposibilitan desplazarse al centro de salud.
Ø Toda persona mayor de 75 años que ha sido dada de alta de un
hospital, debería recibir una visita
domiciliaria en el plazo de 72 horas,
valorándose individualmente la indicación.
Ø Algunos
de los problemas que afronta el cuidador de un adulto mayor, son:
Ø Una carga emocional adicional, determinada por la impotencia ante procesos patológicos, y la
muerte misma, la cual se hace más evidente y
cercana ante un adulto mayor agónico o moribundo.
Ø
Estrés por la responsabilidad
que implica el cuidado de otra persona,
especialmente cuando la salud de ésta se ve comprometida, lo cual le implica la
asistencia en las actividades cotidianas, la administración de fármacos, el acompañamiento tanto dentro del lugar de
residencia como en la asistencia a controles médicos, y otras actividades de índole social.
Ø
Agotamiento, tanto físico como emocional, el cuidar al adulto mayor implica esfuerzos
personales como el cambio de posición, el traslade cama a la silla, al baño etc., o esfuerzos
emocionales como la tolerancia de las diversas actitudes la mayoría negativas, adoptadas por el adulto mayor, en
especial cuando su situación física y de impiden mantener su autonomía e
independencia volviéndolos vulnerables.
Ø
Trastornos
familiares y sociales
Ø Deterioro de su propia salud, la cual se da, en gran
parte, por los aspectos anteriormente.
REFERENCIA
BIBLIOGRAFICA
1. PERRY
&POTTER:(2002).Guía clínica de
enfermería. 4ª Ed.
Madrid: Harcourt Brace
2.
BEARE & MYERS:(2000). El
Tratado de Enfermería Mosby. Editorial Graffos, S.A. España.
3.
DU
GAS:(2000).Tratado de Enfermería Práctica
.Editorial Interamericana. México D.F.