I.
CLASIFICACIÓN
DE LA CIRUGÍA
1.1.
SEGÚN LOS OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN
Ø
Diagnóstica o exploradora
Por
ejemplo con biopsia laparoscópica diagnóstica.
Se realiza para determinar el origen de los síntomas o la extensión de
una lesión o enfermedad.
Ø Curativa
Por
ejemplo una extirpación del apéndice o de una vesícula biliar. Se lleva a cabo
para reparar, sustituir o eliminar tejidos enfermos.
Ø
Reparadora
Por
ejemplo la estabilización de una fractura o
colocación de una prótesis mitral. Se
hace para devolver la función perdida o corregir deformidades.
Ø
Paliativa
No cura al enfermo, pero le alivia los síntomas.
Por ejemplo, la extirpación parcial de un tumor.
Según el grado de urgencia Programada:
No
existe una necesidad especial de rapidez.
Su retraso no es peligroso para el paciente.
Ø
De urgencia
Un retraso puede resultar peligroso para
el paciente. Debe llevarse a cabo lo antes
posible.
Ø
De emergencia
Debe realizarse de inmediato para salvar la vida del paciente.
II.
CONCIENCIA
Y ETICA QUIRURGICA EN EL QUIROFANO
La conducta
ética en el quirófano implica muchos tipos
diferentes de actividades. Sin embargo, todos ellos comparten un principio en común: existe
una
consecuencia para cada acto desarrollado. Cuando un miembro del equipo escoge una conducta que pone el bienestar del paciente por sobre
todas las cosas, él o ella demuestran una
firme conciencia quirúrgica. El
miembro del equipo cuya conciencia quirúrgica
determina su modo de actuar, siempre escoge
medidas que favorecen la seguridad del paciente, aunque estas medidas pueden ser más extremas o difíciles.
La conciencia quirúrgica y la
conducta ética afectan al paciente en el quirófano
de dos modos diferentes: físicamente y mentalmente.
2.1.
PROTECCIÓN
FÍSICA DEL PACIENTE
Los pacientes
pueden ser perjudicados de muchas maneras en
el área del quirófano. Todos los que cuidan de
él tienen la responsabilidad de protegerle contra estos perjuicios. En casi todos los
casos, esto requiere
una vigilancia constante. Mientras se está en el quirófano, durante
los períodos preoperatorio, intraoperatorio y posoperatorio, frecuentemente el
paciente no tiene una completa sensibilidad.
Es decir, puede ser parcial o completamente
incapaz de responder a las sensaciones físicas. Entonces, la instrumentadora
quirúrgica debe "sentir" por el paciente.
La
conciencia quirúrgica requiere que la instrumentadora evalúe el peligro inmediato del paciente y que remedie la situación en forma
inmediata cuando
2.2.
PROTECCIÓN
PARA EVITAR LA TRANSMISIÓN DE ENFERMEDADES
La práctica de una técnica aséptica, es responsabilidad individual de cada miembro del equipo de cirugía. Cualquier interrupción de la técnica se
debe denunciar inmediatamente aunque esto represente una demora o resulte
personalmente embarazoso reconocer el error.
Todo el personal debe seguir
el protocolo estricto con respecto al manejo de materiales quirúrgicos, muestras de tejidos y equipamiento
médico. A causa de la enorme ocurrencia
de enfermedades de diseminación hematógena, como el
síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(SIDA) y la hepatitis sérica, la negligencia en esta área puede representar un peligro para la vida.
Por esto, la
higiene personal estricta y el cumplimiento riguroso de los
métodos de limpieza y descontaminación
prescriptos, requieren una firme conciencia
quirúrgica.
2.3.
PROTECCIÓN
EMOCIONAL
La protección ante daños psicológicos es responsabilidad de cada uno en la sala de
operaciones. No se permitirá que el paciente escuche por casualidad o malinterprete
las cuestiones discutidas que se supone son confidenciales o que son
ofensivas. Por la investigación se ha comprobado que, aun cuando el
paciente está inconsciente, puede
ser afectado por los comentarios
hechos durante la cirugía, incluidos los de mal gusto o inapropiados. No se deberán tolerar, bajo ninguna circunstancia, acciones o palabras de mal gusto o vulgares
en el quirófano. Si se llegara a ser testigo de tales hechos, no deberá involucrarse pero deberá informar a la supervisora del quirófano o a otra autoridad apropiada. Asimismo,
las charlas ociosas de los pasillos o
de los quirófanos deberán ser mantenidas al mínimo. Una payasada puede
resultar una escena perturbadora para
un paciente que está a punto de ingresar a la
sala de operaciones. Se debe
lograr que el paciente sienta que el principal objetivo de todos
aquellos que lo rodean es su bienestar.
La dignidad
personal del paciente debe ser contemplada
en todo momento. No se debe
permitir que se exponga al paciente
innecesariamente. Esto es
particularmente válido en las áreas y pasillos preoperatorios donde los
pacientes, son expuestos al personal
que no es del hospital o a otros pacientes. El paciente
quirúrgico está turbado y asustado. Además, las situaciones embarazosas innecesarias lo atacan emocionalmente y deben ser evitadas. Nunca asuma
que un paciente que ya ha sido medicado ha perdido su sentido de dignidad.
La protección
del medio ambiente con respecto al calor
y el confort es esencial en el buen
cuidado del paciente. No se lo debe forzar a estar recostado temblando sobre una camilla ni sobre la mesa de operaciones mientras espera su cirugía. La
constante negligencia
en el cuidado y la compasión por el paciente
es sintomática de un plantel
pobremente organizado y no orientado al paciente.
La ansiedad y el miedo acompañan a casi todo paciente a la sala de
operaciones. Aunque las medicaciones pre quirúrgicas son efectivas para controlar la
ansiedad, éstas no pueden reemplazar el contacto cálido o la voz comprensiva de un
miembro del plantel. Aunque no siempre es práctico
emplear largos períodos de tiempo hablando con el paciente (de hecho esto puede afectar en
forma adversa el efecto de la
medicación pre quirúrgica), unas pocas palabras de confianza o
confortación demuestran una buena conciencia
quirúrgica: la de una persona que se preocupa por el paciente.
III.
ÉTICA
QUIRÚRGICA
La conducta ética en la sala de
operaciones es inseparable de la conciencia quirúrgica. Ella requiere
un alto nivel de conciencia
moral junto a un sano criterio y honestidad profesional. La ética profesional de los empleados
afecta numerosas prácticas en cirugía.
El paciente tiene derecho ético y legal a la privacidad. Su afección no debe ser discutida fuera del departamento de cirugía, donde sus familiares, amigos o transeúntes puedan escuchar por casualidad. La información contenida en la historia clínica no
es un asunto público para discusión,
debate o crítica. La situación del paciente nunca debe ser discutida en
ningún lugar donde él o los miembros de su familia puedan oír por casualidad y malinterpretar información. Las áreas
públicas del hospital como los pasillos,
ascensores y cafeterías nunca deben ser el sitio de las discusiones con
respecto a la historia clínica o a la
afección del paciente. Sólo los miembros designados del plantel
quirúrgico podrán hablar con los miembros de
la prensa acerca del estado de una figura pública que fuera un paciente
quirúrgico.
Cualquier
acción o acontecimiento en cirugía que cause daño o que sea potencialmente
dañino para el paciente se denomina incidente.
Además, cualquier acontecimiento que estorbe la seguridad o conducta
profesional del miembro del plantel es también un incidente. Si ocurriera un
incidente, uno o más de los miembros del equipo que estén involucrados personalmente,
o que sean testigos, deberán presentar una descripción
de éste escribiendo a un
miembro del plantel designado por el hospital para recibir estos informes. El objetivo del informe de los incidentes
es que en el caso de que posteriormente
se tomen acciones legales o disciplinarias, se describan precisamente los hechos. Los informes acerca de incidentes deben
ser completos a pesar de las implicancias que éstos acarrean. Es groseramente no ético para cualquier miembro del plantel ignorar los sucesos que han dañado o que pueden dañar al paciente o a los miembros del plantel. Aunque sería imposible enumerar
todos los incidentes que requieren un
informe, los siguientes son algunos de los más comunes.
Ø Cálculo inexacto de apósitos, agujas o instrumentos,
cuando el cálculo no está resuelto para el cierre de
la cirugía
Ø Apósitos, agujas o instrumentos dejados en el paciente
Ø
Contaminación grosera de la herida
quirúrgica Cualquier perjuicio al paciente como resultado de una acción
negligente o inadvertida por parte de cualquier miembro del plantel
Ø Abuso de droga por un miembro del plantel tanto
atestiguado como sospechado
Ø Hurto de medicaciones sospechado o atestiguado Mala
conducta de cualquier miembro del plantel durante el curso de su trabajo
Ø Falla
grosera del equipamiento que resulta en el perjuicio del paciente o del plantel
Ø Caída del paciente. Cualquier caída del paciente de
la camilla o de la mesa de operaciones debe ser informada como un incidente.
Aun si los miembros del equipo evitan que el
paciente caiga al piso, el incidente
debe ser informado.
Ø El paciente pudo haber sufrido
lesiones en sus articulaciones, ligamentos y tendones.
Admitir
un error en el quirófano refleja un alto grado de ética profesional, especialmente cuando éste provoca una
pérdida de integridad o una situación embarazosa.
No debe haber mayor motivación en admitir un error que la seguridad del
paciente. La contaminación del campo
quirúrgico y el cálculo inexacto de
apósitos, agujas o instrumentos son dos errores comunes.
3.1.
SITUACIONES QUE DEBILITAN LA CONCIENCIA Y ÉTICA
QUIRÚRGICAS
La escasa moral en el quirófano puede ser causada por una serie de problemas dentro del departamento. Éstos pueden involucrar a todo el plantel o tan sólo a ciertas personas. Mientras muchos egresados
de programas quirúrgicos y personal experimentado están ansiosos de proveer al paciente el mejor cuidado
posible, existen factores que hacen que una persona
con una buena actitud se convierta en apática. La apatía y la escasa moral son enemigos del buen cuidado del paciente, y la causa debería ser
de mayor importancia para todos los involucrados.
Ø
La
apatía en el equipo
Cuando
la moral es débil en un departamento quirúrgico
aun aquellos que normalmente están muy atentos
a los detalles pueden sentir, que a nadie le interesa, entonces ¿por qué me ha de interesar a mí?.
Este tipo de actitud puede causar en todo el departamento la pérdida de
la visión de su objetivo principal: el tratamiento
de la enfermedad y el cuidado compasivo del paciente. En ocasiones,
cuando entra en el departamento un nuevo
miembro del plantel deseando practicar una buena técnica, éste es
aislado o criticado por miembros apáticos del
plantel. Este tipo de conducta es
defensiva; el plantel puede sentirse amenazado por el nuevo miembro que
ingresó. Al sentirse desilusionado y
desalentado, el nuevo integrante dejará que sus normas caigan al nivel
de las del grupo.
Una vez que sobreviene la apatía del grupo es difícil mejorar la actitud. Muchos profesionales se sienten culpables por el debilitamiento de las normas, lo que provoca una conducta defensiva cuando se los cuestiona. Para prevenir los efectos de
"bola de nieve"
en sus primeras etapas es conveniente realizar reuniones de plantel o "sesiones
renovadoras" que ayuden a
determinar la causa de la apatía. Las sesiones funcionarán si el problema es visto como algo de todos y no echando la culpa a cada miembro del
plantel en particular.
Ø Estrés, fatiga, mala salud
La sala de operaciones es un lugar extremadamente
estresante, y las responsabilidades de los miembros
del plantel son enormes. Una de las principales causas de errores y
problemas morales en cirugía es la fatiga. Aunque el quirófano debe ser puesto en movimiento de manera eficiente, la
cantidad de trabajo nunca debe
exceder la capacidad del plantel para
funcionar en forma segura y profesional. Asimismo, la mala salud de un miembro del plantel puede influir enormemente en su capacidad de trabajar bajo semejante presión.
Ø Problemas personales
Si un integrante del plantel
tiene agobiantes problemas
personales, deberá solicitar consejos para evitar
que éstos afecten el cuidado de sus pacientes. El supervisor inmediato
del integrante del plantel a veces puede
resolver los problemas que involucran cuestiones profesionales o trato
en el plantel. Los preceptores clínicos
también pueden ofrecer ayuda para
resolver estos problemas. Hoy en día, muchos hospitales tienen un
programa de asistencia al empleado cuyo
objetivo es aconsejar y derivar personal que experimenta dificultades personales o profesionales. Puede necesitarse una licencia de trabajo
para resolver el problema.
IV.
ASPECTOS LEGALES DE LA CIRUGIA
Ø
Negligencia
La
negligencia se define como "el fracaso en el ejercicio del cuidado debido, o del cuidado que una persona prudente ejercitaría en las mismas circunstancias". Si el que viola la ley es un
profesional, como un médico, enfermera o instrumentadora quirúrgica,
entonces el tipo de cuidado es aquel de un "profesional razonable con entrenamiento y experiencia
similares". Esta definición es necesariamente indefinida, ya que ninguna
ley puede prever cada circunstancia y dictar la conducta correcta en cada caso.
Ø
BARANDAS, SOPORTES Y
UBICACIÓN DEL PACIENTE
Todo el
personal del quirófano es responsable de asegurar que el paciente esté protegido de las caídas de muletas, mesas o camas. La instrumentadora o enfermera debe asegurarse en todo momento de que las barandas y correas de seguridad se
encuentren colocadas en la posición
correspondiente.
De manera similar, el paciente
debe ser colocado en posición,
mediante el empleo de soportes adecuadamente acolchados y ubicados para
prevenir lesiones. La ubicación inadecuada puede causar daño permanente de los nervios y vasos sanguíneos.
Ø QUEMADURAS
El paciente puede quemarse por la ineficiente puesta a tierra
del equipo de electrocauterio o por los equipos esterilizados por medio de gas que han sido
inadecuadamente aireados. Los rayos láser pueden dañar en
forma severa los ojos de los pacientes
o del personal del quirófano y pueden causar incendios. El uso de soluciones preparadas a base de
alcohol junto con electrocirugía o cirugía láser puede conducir a un incendio,
con resultados trágicos. El inapropiado uso o guardado de desinfectantes
puede causar quemaduras a los pacientes y al personal. Cada vez que se usen
sábanas térmicas durante una cirugía se deberá monitorear cuidadosamente la temperatura; también, se deberá
revisar convenientemente todo para lograr una mayor integridad antes de su uso.
Ø SHOCK ELÉCTRICO
La ineficiente
puesta a tierra del equipo eléctrico puede causar quemaduras o shock o puede matar tanto a los pacientes como al
personal de quirófano. Todos los equipos
deben ser adecuadamente puestos a tierra, y los enchufes y cables no
deben estar deteriorados. Además,
todos los equipos deben ser inspeccionados visualmente antes de usarlos.
Ø TUBOS DE GAS
Los gases almacenados en tubos de acero están bajo una
tremenda presión. El fracaso del manejo adecuado de
las válvulas, reguladores y ajustes puede transformar
el tubo en un misil descontrolado propulsado por el escape de gas. Esto puede causar un daño considerable o hasta matar al personal al
paso del tubo.
Ø IDENTIFICACIÓN DEL
PACIENTE, LADO Y LUGAR DE LA
CIRUGÍA
La
ejecución de una cirugía en el paciente equivocado
o en el lado equivocado no tiene excusas y, así y todo, estos errores
ocurren. Antes de comenzar la operación, todos los pacientes deben ser correctamente identificados por lo menos dos veces.
Deben coincidir la carpeta del
paciente, la pulsera de identificación y la tarjeta de identificación (cuando
sea pertinente). Se le debe solicitar
al paciente que se identifique en forma personal, confirmando además cuál es el lado sobre el cual debe ser
operado.
Ø
ELEMENTOS EXTRAVIADOS EN
EL INTERIOR DEL PACIENTE
Los cuerpos
extraños olvidados en el paciente constituyen el motivo de un gran número de juicios. La
instrumentadora quirúrgica, junto con la enfermera
circulante y el cirujano, son los responsables de
efectuar un correcto recuento de gasas, agujas e
instrumentos. Excepto en las cirugías de mayor urgencia.
La instrumentadora y la enfermera no deben permitir que un cirujano atareado (o retrasado) trate de
disuadirlas de que efectúen un recuento adecuado. Si el recuento no concuerda, el cirujano debe
ser inmediatamente alertado. Si no practica la búsqueda correspondiente del objeto perdido o
solicita la obtención de radiografías, este hecho debe
documentarse por completo en el informe del incidente.
Ø MEDICACIONES Y SOLUCIONES
No es un hecho
inusual que la instrumentadora tenga al mismo tiempo varias medicaciones o soluciones sobre
la mesa de instrumental. Cada una de éstas debe estar identificada en forma precisa para
evitar que al paciente se le administre inadvertidamente un fármaco
equivocado. Si existen dudas con respecto
al contenido de un frasco o recipiente, se lo debe descartar y la enfermera
circulante lo debe reemplazar por otro. Cuando se reciban medicaciones,
tanto el que las proporciona
como el que las recibe deben confirmar su contenido (y si es apropiada su solución)
con el propósito de evitar cualquier posibilidad de error.
Ø ABANDONO DEL PACIENTE
Los pacientes nunca deben quedar desatendidos, sin importar el grado de sedación
que tengan. La responsabilidad de un
paciente debe transferirse específicamente de
una persona a otra. Nunca asuma que alguien estará cuidando al paciente pronto. Los pacientes pediátricos poseen una curiosidad
especial y pueden intentar escapar de
la camilla o de la mesa de operaciones.
Siempre debe atenderse y asegurarse
adecuadamente a un paciente discapacitado y agresivo. Los pacientes
sedados o inconscientes corren el peligro
de un paro cardiorrespiratorio, y por lo tanto deben
ser estrechamente vigilados
Ø MUESTRAS
Es de crucial importancia la conservación e identificación
de las muestras de material obtenido. La instrumentadora y la enfermera deben asegurarse de que cada muestra se encuentre correctamente identificada, conservada y etiquetada. Cualquier tejido o
elemento extraído del paciente es considerado una muestra, a menos que esté específicamente establecido
de otra manera por el cirujano. Esto incluye prótesis
previamente implantadas o hasta desechos como fragmentos de metal o
vidrio. Las balas u otros elementos que
provienen de un arma, pueden ser requeridas para inspección policial.
V.
CONSENTIMIENTO
INFORMADO
Existen muchos juicios motivados por la falta de consentimiento del paciente de que se lleve a cabo
la operación o
por haber practicado una operación que fue
más allá del consentimiento verbal o escrito. Aunque
esto depende principalmente de la responsabilidad del cirujano, la
instrumentadora y la enfermera pueden
ayudar a reducir el número de juicios. En
primer lugar, asegúrese de que la carpeta incluya la autorización
escrita para llevar a cabo la cirugía (consentimiento
informado) firmada por el paciente o por su tutor. Si el paciente está lo
suficientemente despierto, la instrumentadora o enfermera deberá preguntarle qué cirugía se le va a efectuar y, si
es pertinente, de qué lado. Se
deberá avisar inmediatamente al cirujano y a la supervisora del quirófano si no existe autorización escrita o si la respuesta
oral del paciente difiere de la
escrita ya dada. Si se cree que el
cirujano está por exceder los límites de la autorización ("ya que estamos aquí. aprovechemos..."). la instrumentadora o enfermera deberá advertir al
cirujano que no hay consentimiento
y deberá asegurarse de que esta
situación quede reflejada en el informe correspondiente. Si el cirujano
insiste, la instrumentadora o la
enfermera no debe seguir discutiendo el
asunto, pero el incidente debe quedar enteramente
documentado luego de la cirugía.
Un menor (paciente menor de 18 años) puede firmar
su propio consentimiento informado si está comprendido en una de las siguientes
categorías:
Ø Quince años de edad, que no vive con padres ni tutores,
y que maneja sus propias finanzas.
Ø Embarazada.
Ø Casado, aun si el matrimonio ha sido terminado por
disolución.
El consentimiento informado no es necesario en la emergencia extrema, situación en la cual el procedimiento propuesto previene el deterioro de la condición del
paciente.
ERRORES EN EL QUIRÓFANO
Los
errores e incidentes ocurren en el quirófano a
pesar de todas las precauciones
tomadas. El personal de cirugía
debe estar preparado para cuatro tipos de incidentes:
Ø
Errores
cometidos por ellos mismos
Ø
Errores cometidos por otras instrumentadora o por personal de enfermería
Ø
Error
cometido por el médico
Ø
Falla
de un dispositivo mecánico
PREGUNTAS DE ESTUDIO
1. ¿Qué significa para usted la
"conciencia quirúrgica"?
2. ¿Cuáles son las áreas de trabajo que están más profundamente involucradas con la utilización de la
conciencia quirúrgica?
3. ¿Cuáles cree usted que son las excusas más frecuentemente dadas por la falta de una buena conciencia
quirúrgica?
4. ¿Cuáles son algunas de las
maneras con las que usted
puede combatir la apatía en la sala de operaciones?
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